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Los Palos del Flamenco - III

Cerramos el grupo de los cantes de compás con las bulerías, las alegrías y los tangos.
Los Palos del Flamenco - III

Bulería:

El escenario natural de la bulería son esas reuniones gitanas en las que se comparte lo alegre y lo bello de la vida a través del cante, el baile y la guitarra.

La guitarra es seguida en su compás por palmas y voces, lo que no impide que otros instrumentos puedan incorporarse a su ritmo.

La bulería asimila cualquier forma melódica e improvisa con ella rápidamente un nuevo estilo. Surgió del cierre acelerado que, de todo un largo recital por soleares hacía el célebre cantaor “Loco Mateo” en Jerez de la Frontera a finales del siglo XIX.

El compás de la bulería es muy similar al de la soleá aunque más acelerado. Un ciclo de 12 pulsos acentuados de la siguiente manera:

12   1   2   3   4   5   6   7   8   9   10   11

La estructura depende del texto. Habrá tantas secciones como versos se canten, y éstas se distinguen por el tipo de cadencia: semicadencia o conclusiva.

La composición literaria de las bulerías se basa en tercetos y cuartetas.

Dentro de las bulerías hay muchas variantes:

  • Bulería por soleá: También conocida por “bulería al golpe”. Desde que el “Loco Mateo” empezó a darle a la soleá un cierre más ligero, numerosos maestros hicieron sus propias creaciones unificando dos cantes en uno solo, incorporando así un nuevo estilo al extenso repertorio flamenco.
    Al igual que ocurre con la soleá, la bulería se “mezcla” con otros estilos flamencos como fandangos, habaneras o colombianas.
  • Zorongo por bulería: Baile. Música y cante popular de Andalucía emparentado con la zambra, que principalmente han cultivado los gitanos.
    García Lorca contribuyó a que este nuevo estilo flamenco de principios del siglo XX se popularizara.
  • Lorqueña por bulería: Pastora Pavón “la Niña de los Peines”, sevillana y gitana, reconocida maestra del cante flamenco, sintiéndose atraida por el genio creador de Federico García Lorca y tomando por métrica literaria sus poemas, crea un nuevo estilo bautizándolo con el nombre de “Lorqueña”.

Como ocurre con casi todos los cantes, la bulería también se ve influida por el lugar geográfico y además de la bulería de Jerez, que quizás sea la más extendida, nos encontramos también con bulería de Utrera o la bulería extremeña.

Alegrías:

La guitarra es el acompañamiento por excelencia del baile y el cante por alegrías, con sus rasgueos e improvisadas variaciones musicales, lleva el compás al que se unen palmas y jaleos.

Es un cante con antecedentes rítmicos y melódicos que derivan, por una parte de las soleares gaditanas (de aire más ligero) y por otra, de la jota aragonesa, llegada a Cádiz como consecuencia de las guerras napoleónicas.

Con el mismo compás de las alegrías existe toda una amplia familia de cantes, unos con el nombre de su creador y otros alusivos a la localidad donde se popularizan. Es un cante eminentemente festero, cargado de dinamismo, gracia y desenvoltura, en el que se intercalan variaciones melódicas o juegos de músicas muy diversas dentro siempre del mismo compás.

El ritmo es como el de la soleá, un ciclo de 12 pulsos con armonía tonal mayor o menor. En el caso de las alegrías de Cádiz y las cantiñas la tonalidad es siempre mayor, mientras que las alegrías de Córdoba son interpretadas en tonalidades menores.

Tangos:

La palabra “tango” nace del verbo tangir y del latín “tangere”, cuyo primitivo sentido es el de danza para bailar o hacer sonar algún instrumento musical.

Es un cante gitano y está considerado uno de los cuatro pilares básicos del flamenco de compás. Son muy diversas las variantes locales o provinciales de los tangos flamencos y también los estlos surgidos por creación artístico-personal partiendo de su compás básico. El barrio de Triana, Cádiz y el Puerto, Jerez, Málaga, Granada y Badajoz son sus principales exponentes.

Aunque la guitarra sea el instrumento que más se utilice para su acompañamiento, el ritmo de los tangos permite cualquier tipo de instrumentación.

Los tangos siguen un compás binario.

Estructuralmente, es normal que existan dos partes bien diferenciadas, una que corresponde a las coplas y un estribillo o cierre que suele cantar todo el mundo. En cuantro a la métrica literaria son las estrofas de tercetos y cuartetas las que se usan para sus composiciones.

Dentro de las variantes de los tangos vamos a destacar dos:

  • Tanguillos de Cádiz: Su patria chica es Cádiz y se extendió por toda la baja Andalucía en el siglo XIX. Más tarde, a lo largo del siglo XX, acaba siendo uno de los cantes más populares y divulgados por toda la Península. No se reconocen maestros de este cante porque ha sido tan popular que todo el mundo lo cantó.
    Es el cante propio de la ciudad y tiene un compás acelerado de tango.
  • Tientos: Desde su más antiguo creador, Diego “El Marruro”, hasta la genial cultivadora “Niña de los Peines”, que los selló con su arte inconfundible, se destacaron en el cante por tientos los nombres de Enrique “El Mellizo”, Manuel Torre y Tomás Pavón. Con un ritmo más lento que los tangos, pierden su aire alegre y están envueltos en la tristeza.

En el siguiente artículo hablaremos del siguiente grupo de palos flamencos, los fandangos y algunos de sus derivados como los verdiales, granainas, malagueñas y tarantos.