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Los Palos del Flamenco - Introducción

Una introducción al orígen del Flamenco y sus características musicales
Los Palos del Flamenco - Introducción

Tomándo como punto de partida el estudio del flamencólogo y cantaor Felipe Gértrudix Lara y sus hijos Felipe (doctor en Musicología por la UCM) y Manuel (profesor de solfeo, piano, armonía y formas musicales y doctor en Imagen y Sonido por la UCM), vamos a resumir en una serie de artículos cuáles son los principales palos del flamenco y algunas de sus características principales.

En este primer artículo y a modo de introducción, vamos a explicar las particularidades musicales del flamenco y que son compartidas por la mayoría de los palos que lo componen, en relación a la armonía, el ritmo o la poesía.

La música flamenca posee ciertas características especiales tanto en su expresión musical como poética. En cuanto a los elementos musicales, son el ritmo y la melodía los que han tenido más perfeccionamiento.

Comenzando por la armonía, la mayoría de cantes flamencos están creados sobre escalas modales que se acompañan por armonías modales, siendo la cadencia armónica más utilizada la llamada "Cadencia Andaluza o Modo Flamenco", que es un tipo de progresión armónica construida a partir de los acordes IVº IIIº IIº y Iº de los modos Frigio Gregoriano y Dórico Griego.
Sobre esta escala se forman los acordes, dando como resultado un acorde menor y tres mayores: La menor, Sol, Fa y Mi.
En algunos estilos flamencos es habitual el uso de armonías tonales, tanto en modalidad mayor como menor, siendo lo más común en en palos como el fandango, la soleá o algunos cantes camperos la combinación de tonalidades mayores, menores y la cadencia andaluza.

En cuanto al ritmo, para no hacerlo demasiado complejo, la gran mayoría de palos flamencos, con algunas diferencias, se ejecutan combinando un compás binario de 6/8 a dos tiempos con otro ternario de 3/4 a tres tiempos.

Por último en relación a la poesía, como herencia del carácter popular de las letras flamencas, las formas métricas más utilizadas son tercetos, cuartetas o quintillas.

Una vez hecha esta introducción sobre las características generales de la música flamenca, vamos a explicar brevemente el orígen del flamenco, dejando para posteriores artículos una explicación más detallada de los palos y sus derivados.

El flamenco no tiene un origen claro, es el resultado de las diferentes culturas que han habitado el sur de la Península Ibérica.
Hay diversas teorías que vinculan el flamenco con los cantos monocordes islámicos, las melodías salmodiales judías, las canciones populares mozárabes, etc. lo que hace prácticamente imposible encontrar una primera referencia, pero lo que sí se puede asegurar es que nace del propio pueblo, ya que tiene una evidente raíz folclórica.

Según las ideas más extendidas, el flamenco nace siendo solo cante sin instrumentación, aunque si buscamos referencias en la literatura encontramos que ya a principios del siglo XVII, Cervantes en su obra "La Gitanilla" hace referencia a danzas de corte andaluz con acompañamiento musical y vocal relacionados con los gitanos, pero no debemos olvidar que nos estamos refiriendo a una novela.

Para encontrar referencias escritas con más rigor histórico, tendríamos que remontarnos a los anuncios y las crónicas que en el siglo XIX aparecían en los periódicos hablando de espectáculos flamencos y sobre todo al que podríamos considerar como el primer estudio científico sobre el arte flamenco, el libro "Colección de Cantes Flamencos: Recogidos y Anotados por Demófilo", escrito en 1881 por Antonio Machado y Álvarez, padre de los poetas Manuel y Antonio Machado, bajo el seudónimo de Demófilo. En la obra, además de enumerar los más notables cantaores de flamenco de la época, se recopilan más de 700 letras de martinetes, deblas, tonás, livianas, seguiriyas, soleares, etc. por lo que actualmente y pese a las muchas revisiones que se han dado en los 140 años transcurridos desde que se publicó, sigue siendo una lectura imprescindible para los amantes del flamenco.

Por último, en cuanto al origen del término "Flamenco", existen infinidad de teorías de las que vamos a destacar dos: La primera, del propio Demófilo, defiende que "los gitanos llaman gachós a los andaluces y estos a los gitanos los llaman flamencos, sin que sepamos cuál sea la causa de esta denominación". La segunda, de Manuel García Matos afirma que "Flamenco procede del argot empleado a finales del siglo XVIII y principios del XIX para catalogar todo lo que significa ostentoso, pretencioso o fanfarrón o, como podríamos determinar de forma genéricamente andaluza, echao p'alante".

Tras esta introducción por los orígenes y características musicales del flamenco, en siguientes artículos explicaremos más en profundidad los distintos palos que lo componen, comenzando por los cantes camperos y artesanales.